Pisos opcion compra en venta (201)

La modalidad de alquilar un piso con opción a compra ha proliferado mucho durante los últimos años.

Este sistema consiste en un contrato entre el propietario o promotora con el inquilino por el cual el inquilino, pasado un tiempo determinado, tiene la opción de comprar el piso en el que vive utilizando parte del dinero del alquiler. De esta manera, el dinero del alquiler no es a fondo perdido.

El derecho a compra se puede constituir en el mismo contrato de arrendamiento o en un documento aparte. El porcentaje de dinero del alquiler destinado a la compra varía según el contrato.

Esta es una opción interesante porque te permite vivir en el piso durante un tiempo y probarlo, y en caso de que en un futuro tu situación laboral o personal cambie y decidas comprar, podrás invertir parte del dinero del alquiler en la vivienda.

A continuación puedes ver todos los pisos con opción a compra disponibles en Ventadepisos.com.
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Consejos para ahorrar en tu factura de la luz

No lo decimos nosotros, lo dice la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Se puede ahorrar entre 60 y 300 euros en el consumo de la luz y aquí te damos unos consejos para ajustar al máximo tu factura de la luz. bombillas

Tener discriminación horaria

La forma más sencilla e inmediata de ahorrar en la factura de la luz es optar por la discriminación horaria, tanto si se tiene tarifa regulada como si se está en el mercado libre. Así lo estima la OCU que afirma que los hogares concentran un 50% de su consumo en el horario valle (el más barato), así que bastaría con concentrar un 30% del consumo de la luz en ese horario para empezar a ahorrar. La OCU informa que cambiar a la tarifa con discriminación horaria tiene un coste de 11 euros y el usuario ahorraría como mínimo 70 euros al año sin modificar sus hábitos de consumo. El ahorro puede ser aún mayor si concentra su consumo durante las horas valle.

Reducir la potencia de la luz

Otra opción apuntada por la OCU es reducir la potencia contratada para obtener un ahorro adicional de unos 60 euros al año por cada kW que lo reduzca. Coge tu último recibo de la luz y fíjate en la potencia que tienes contratada. Verás que siempre pagas por el consumo que hayas hecho (término de energía) y un fijo por la potencia contratada (término de potencia). La potencia la pagas siempre, tengas o no encendida la luz. Por eso, debes contratar sólo la potencia que necesitas, nada más. ¿Cómo saber qué potencia necesitas? Lo normal es contratar 3,3 kw teniendo en cuenta que usas unos 100 w en iluminación y gastas otros 3.000 en electrodomésticos (lavadora, ordenador, tele, nevera …).

Cambiar de tarifa

Casi la mitad de los consumidores sigue teniendo la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), una tarifa que está regulada por el Ministerio de Energía, el resto está en el mercado libre. Antes de pensar en cambiar de tarifa, hay que comprobar si estás en el mercado libre o tienes una tarifa PVPC porque muchos consumidores creen que tienen PVPC pero en realidad están en el mercado libre. Así que lo primero que debes hacer es coger tu última factura de luz y mirar qué tarifa tienes contratada. OCU ha comparado el ahorro que ha supuesto tener contratada la tarifa PVPC frente a las mejores ofertas del mercado. Durante 2014 y 2015 sí que había ofertas en el mercado libre que mejoraban la tarifa PVPC, pero desde 2015 hasta ahora, el PVPC ha permitido ahorros adicionales sobre las mejores ofertas en el mercado libre. No obstante, la volatilidad del PVPC, con periodos de subidas de precios fortísimas como las que estamos viviendo últimamente, hace que quizá ahora sea un buen momento para mirar otras alternativas que ofrezcan una factura más estable. Hay hogares especialmente sensibles a las tarifas PVPC como son aquellos hogares que se calientan con calefacción eléctrica y que concentran su consumo en esta época ya que no podrán compensarlo con hipotéticas bajadas del precio en los próximos meses. Por ejemplo, un hogar con acumuladores y un consumo de 1500 kWh (de ellos 1350 en horario valle por los acumuladores) y 9.2 kW de potencia pagará en enero una factura de 229 euros. Un año antes ese mismo hogar para idéntico consumo tuvo una factura de 151 euros. Un incremento de un 52%. OCU recomienda a estos hogares buscar tarifas alternativas en el mercado fijo para evitar el elevado riesgo que sufren. Si buscas nuevas tarifas en el mercado libre debes ir con cuidado porque hay enormes diferencias de precios en las tarifas. Normalmente, las tarifas ligadas a la facturación online son las más económicas. Las recomendaciones de la OCU para conseguir una tarifa que te ahorre dinero son: 1. Optar por tarifas cuyas condiciones no sean revisables al menos durante un año. 2. Descartar las que incluyan servicios adicionales no deseados, como por ejemplo: revisiones de la instalación eléctrica o seguros de pago. 3. Optar siempre por discriminación horaria. 4. Revisar si cumple los requisitos del bono social y solicitarlo si se puede. Con estos principios en mente, puedes usar comparadores de energía (luz y gas) para ver qué tarifa te conviene más dependiendo de tus condiciones particulares. Te dejo aquí el comparador de la OCU aquí y el de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

Usar LED

La iluminación de una casa chupa el 16% de lo que nos gastamos en energía según la Guía Práctica de la Energía publicada por el IDAE. Así que merece la pena echarle un vistazo a las bombillas que usamos para ver cómo podemos ajustar su gasto. Las bombillas de bajo consumo funcionan igual que las tradicionales pero usan entre un 50% y un 80% menos energía y duran más (eso compensa su precio). Lo malo es que cuando ya no sirven se deben entregar en puntos especiales para su reciclaje porque tienen un gas con una pequeña porción de mercurio que las convierte en un residuo peligroso. Por eso, lo mejor de lo mejor para la iluminación de tu casa son las bombillas LED. Son las más eficientes y menos contaminantes. ¿Inconveniente? Su precio, quizá por eso sólo hay un 1% de penetración en los hogares españoles, pero merece la pena invertir en LED: duran más, son más ecológicas y ahorran el máximo de luz.

Invertir en electrodomésticos eficientes

El 62% del consumo eléctrico de un hogar en España se va en los electrodomésticos, según el IDAE. Invierte en ellos si quieres consumir menos luz. Compra los más eficientes porque merecerá la pena a largo plazo. ¿Cómo identificar a los electrodomésticos eficientes? Por su etiqueta. Informa sobre el consumo de energía y agua del electrodoméstico y sus prestaciones. Todos los electrodomésticos deben tener su etiqueta porque es obligatoria. Hay siete niveles identificados por colores y letras. La más eficiente es la A+++ verde fuerte y la menos la D roja. Si puedes invierte en el electrodoméstico más eficiente porque ahorrarás euros a largo plazo.

Cómo comparar hipotecas

Todas las fuentes inmobiliarias coinciden con sus últimos datos en el sector ladrillo: se venden más pisos, por lo tanto, se conceden más hipotecas. En concreto, se está firmando un 17% más hipotecas que hace un año, según el Consejo General del Notariado, pero ¿cómo escoger la que más nos conviene? Aquí te damos unos consejos.

Fíjate en la TAE

Lo más sencillo y efectivo es comparar hipotecas por TAE: El TAE es la Tasa Anual Equivalente, una medida que precisamente se creó precisamente para simplificar la comparación de ofertas entre varios bancos. Si la hipoteca es variable se suele llamar TAE Variable, porque está referenciado a un índice que sube y baja su cotización (como el euribor). La TAE es el coste total que el banco nos cobrará en un año. Para calcular su valor se suma todo: el interés de la hipoteca, las comisiones, los seguros y los productos vinculados, además de algunos gastos de apertura. Puede pasar que haya dos hipotecas muy parecidas (mismo interés, comisiones y número de productos vinculados) pero apliquen una TAE diferente, ¿por qué? porque para calcular su TAE no utilicen los mismos valores porque en la TAE influye también factores como el plazo que se utiliza para realizar el cálculo o el capital solicitado. Por eso hay que leer la letra pequeña y ver qué variables se han tenido en cuenta para calcular la TAE para ver si se puede comparar o no con otra. La TAE es también una herramienta útil para saber si la hipoteca está muy hinchada de costes y comisiones. Para hacerlo calcula la diferencia entre TAE e interés. Si es una hipoteca variable sigue estos pasos: 1.- Suma el valor del euribor actual al diferencial de la hipoteca. 2.- Resta este interés de la TAE. Ojo: una hipoteca con un interés muy bajo, pero con una TAE alta seguramente esconde muchas comisiones y productos vinculados.

Negocia cada punto de la hipoteca

Cuando tengas las ofertas de distintos bancos, puedes ir a cada uno con las mejores ofertas de la competencia para conseguir que te la igualen o mejoren. Recuerda que los préstamos hipotecarios están abiertos a negociación según sea tu perfil financiero y las garantías que puedas ofrecer al banco. Las comisiones, las vinculaciones requeridas, el interés de la hipoteca ... todo eso lo puede cambiar el banco si lo negocias bien. mirar con lupa

Ten en cuenta estas variables

1.- Tipo de interés Es lo primero que debemos mirar: el tipo de interés que nos van a aplicar. Si se trata de una hipoteca a tipo fijo, es muy fácil de comparar con otra que también sea a tipo fijo. Si la hipoteca es variable entonces ya nos tenemos que fijar el el tipo de referencia que usan (normalmente es el euribor) y comparar las hipotecas con el mismo referencial. El primer año o seis meses la hipoteca normalmente tendrá un interés fijo, pero luego ya cambia al interés + el referencial. Estudia el referencial que más te convenga según su evolución histórica para decantarte por uno o por otro. 2.- Plazo mínimo y máximo Cuantos más años tenga tu hipoteca menos pagarás en tu cuota mensual, pero eso sí, acabarás pagando más intereses. 3.- Importe de compra y de tasación Debes tener en cuenta si la hipoteca tiene un límite mínimo o máximo de importe a conceder. Hay hipotecas diseñadas para casas caras e hipotecas diseñadas para casas baratas, fíjate en las hipotecas que se adaptan a tu bolsillo. También debes ver cuál es la limitación del importe que nos concederán en base al valor de la garantía, la casa que compramos. Hay distintas opciones: A.- 100% de tasación: financia el 100% de la compraventa más los gastos. B.- 80% de tasación: si se comprar muy barato también podría llegar a financiar el 100% más gastos. C.- El menor valor entre el 100% de la compraventa y el 80% de la tasación: tienes que que tener ahorrado dinero para pagar para los gastos (un 10% de lo que cuesta el piso aproximadamente). D.- El 80% del menor valor, entre compraventa y tasación: es el caso más restrictivo, ya que hay que aportar el 20% de la compra más los gastos, en el mejor de los casos. Es muy importante tener una estimación de la tasación para saber si podemos comparar una hipoteca determinada o queda fuera de nuestras necesidades y posibilidades. 4.- Requisitos personales Hay hipotecas que sólo se ofrecen a un colectivo, como pueden ser jóvenes, funcionarios ... Si no cumples con esos requisitos, estás fuera. 5.- Comisiones Además del tipo de interés, las comisiones encarecen una hipoteca de forma importante. Lo ideal sería contratar una hipoteca sin comisiones, pero muchas veces no es posible. Estás son las principales que debes tener en cuenta: A.- Comisión de apertura: puede superar el 1% del importe concedido. B.- Comisiones por cancelación anticipada total o parcial (ahora compensación por desistimiento): limitadas por Ley al 0,5% los 4 primeros años y al 0,25% en adelante. C.- Comisión por cancelación subrogatoria: lo que se nos cobra si cambiamos de banco. D.- Compensación por riesgo de tipo de interés: para los préstamos hipotecarios a tipo fijo. 6.- Productos adicionales Una hipoteca barata por tipo de interés puede acabar siendo cara si exige la contratación de muchos productos vinculados. Los más habituales son: domiciliación de la nómina, contratación con la aseguradora del banco de los seguros de hogar y salud, gasto mínimo en tarjeta de crédito, aportaciones a planes de pensiones o fondos de inversión y la domiciliación de recibos domésticos. Ojo: lee siempre con atención antes de firmar cualquier cosa. Se supone que los bancos ya no incluyen la famosa cláusula suelo en sus hipotecas de vivienda pero, por si acaso, asegúrate que tu hipoteca no la tenga.